La realeza sufre
Luis Alberto Mercado
John A.
Murillo
Una real familia Inca pronto iba a tener un
pequeño príncipe heredero de todas sus tierras, pero en ese tiempo comenzaría
el imperio de Manco Capac que tenía un plan… asesinar a la real familia para
quedar como dueño de todas las tierras. El príncipe nació y no paso mucho tiempo para
que la noticia llegara a oídos del gobernador Manco Capac, éste dándose cuenta
llamó a sus guerreros y les dió la orden de que al anochecer entraran y
asesinaran a la real familia. Llegando la noche el ejército se aproxima y la
reina lo presiente, escondiendo a su hijo en el barro. El
ejército asesinó a los reyes no dándose cuenta de que el pequeño príncipe
estaba escondido.
Días después pasó una familia Inca y lo encontraron, viendo que el
bebe estaba solo, lastimado y con hambre,
lo limpiaron y después decidieron
adoptarlo llevándolo a su humilde casa que estaba hecha de piedra y tenía
pintado una flecha y un arco. Pasaron
los años y al pequeño príncipe llamado entonces José le toco que trabajar desde
muy temprana edad aprendiendo a pintar como su padre le había enseñado. Un día
cualquiera el pequeño José estaba pintando unos mantos cuando llegÓ un sabio y
al verlo se le arrodillÓ y le dijo ¡príncipe! el joven al ver esto pensó que
estaba loco y comenzó a reírse, el sabio le contó la historia de cuando era bebe y dueño de todas las tierras. José asombrado le preguntó a su madre acerca
de cuando él había nacido, ella lo tomó de las manos y le dijo: tu padre y yo te encontramos en una
casa metido en un pozo con lodo, te vimos tan solo y tan indefenso que
decidimos recogerte y limpiarte, después de que tu padre y yo estuvimos debatiendo qué
íbamos a hacer contigo, decidimos
adoptarte. José con rabia se fue de la casa y decidió ingeniárselas
para poder entrar a la casa de Maco Capac y así poderlo asesinar. Tomó un
trabajo muy cerca del reino pintando unos muros y Marco Capac en ese momento
iba pasando en su hermoso caballo y le dijo: ¡joven ven a mi casa! José entusiasmado sabiendo que era el rey Manco
Capac, sin pensarlo le dijo: “Si mi rey”. Al día
siguiente fue José a pintar y para ganar la confianza de Manco Capac le comenzó a contar una historia falsa este muy acomedido le dice: ¡quédate aquí
mientras terminas el trabajo! José ya casi terminando su trabajo decide coger
un cuchillo y esconderse en el armario, pero llegando la noche, Manco Capac no llega y ya se había dado cuenta
quién era José. Al llegar, José decide
salir. Al asomarse por la puerta estaba esperando
Manco Capac quien le dice: “Con que eres
el Príncipe, Creíste que te salvarías,
pasaron ya 30 años y por fin te podré matar con mis propias manos. José un poco nervioso
no sabía que hacer pero en ese momento, llegó el sabio diciendo: “Quietos todos,
tu Manco Capac asesino cómo pudiste matar a la real familia, en ese momento, José
saco el cuchillo y asesinó a Manco Capac, arrodillándosele, el sabio y los
guardias le dicen “Qué bueno que has vuelto príncipe”.

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